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Noches de diciembre 2

(a un año de la caída)
 
Soñé con la chica de mis sueños. Llevo soñando con ella desde que era pequeño. Evidentemente tiene vaaaaarias caras y colores de cabello y tonos de tez (aunque siempre es de piel clara). Usualmente son sueños tranquilos, chistosos y hasta reflexivos (vaya, una vez soñé que nos encontrábamos en un Vip's y nos sentábamos a platicar -catching up-, sabes? Pues hacía tiempo que nos habíamos separado). Pero este encuentro fue cruel (por llamarlo de alguna manera). 
En el sueño: yo estaba recargado en el marco de una puerta que iba de la sala a la cocina de algún departamento medio random (aunque se parecía un poco al tuyo), eran como las 2 o 5 de la tarde; supongo que estaba en una especie de reunión o algo así, pues eso me dije. Ya sabes, estaba minding my own business. De pronto, aparecieron un grupo de amigos, caminando y plqaticando. Ella venía en esa bola. En esta ocasión, vestía de negro, pantalón no de mezclilla (de esos que dan arriba del tobillo no pegado), blusa negra pero como abierta de los hombros y unida de las axilas, holgada también, y creo que un chalequito negro. Esta vez, ella era blanca, con lunarcitos más cafes que negros, cabello negro lacio (un poco a la Mia Wallace), delgadita, rasgos muy finos de la cara, grandes ojos, como de venadito pero dándole más un aire a muñequita japonesa, quizá medía 1.60.
El caso es que tan pronto la vi sonreí...sonreí con una felicidad como ninguna otra en mi vida. Ella venía platicando,  viendo hacia el frente y de repente...sus ojos se fijaron en mi; y casi de inmediato sonrió, con una sonrisa muy, muy franca y llena de alegría. Sus ojos resplandecieron, se hicieron enoooormes y al mismo tiempo pequeños debido al tamaño de su sonrisa. De inmediato lanzó sus brazos a mi cuello y yo los míos a su cintura. La abracé como no he abrazado nunca a nadie y apreté su cuerpo hacia el mío. Ella me dejó sentir toooodo su amor en la fuerza de su abrazo. Puse mi mano izquierda sobre su nuca y comencé a hacerle piojito (je), ella hizo lo mismo. Todo esto duró apenas un fragmento de instante; pero pareció una eternidad. Tan pronto pudimos nos miramos a los ojos, sonreímos y nos besamos, nos hundimos entre nuestros labios con tanta fuerza y pasión, que el mundo parecía quebrarse.
Creo que pocas veces me he sentido así de feliz. Sin embargo, casi de inmediato la conciencia me absorbió y me di cuenta de que estaba en un sueño. Y así, con la misma intensidad que te describí hace un momento, la tristeza me inundó. Quise agarrar esa realidad, sostenerla tan fuerte como pude, sin embargo; se escabulló entre mis dedos...como una cortina muy pesada y al mismo tiempo intangible. El mundo, ese mundo, se alejó tan rápido como pudo. Y sólo pude ver como se perdía a la distancia.

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